aishlatino
Vaigash (Bereshit-Génesis 44:18-47:27)
Por el Rab Shraga Simmons
Exilio y Retorno (Tercera Parte)
Al
final de la parashá de la semana pasada (Miketz), las cosas se veían muy
difíciles. Yosef, que aún no revelaba su verdadera identidad, había acusado a
sus hermanos de robo y espionaje, y ahora Binyamin había sido detenido y
encarcelado. Yosef tenía a sus hermanos contra las cuerdas del cuadrilátero, a
punto de caer y de comenzar la cuenta hasta diez.
Y
luego termina la
parashá Miketz.
La
Historia Continúa
Y
he aquí, una semana más tarde, que reanudamos nuestra historia en la parashá Vaigash. El
mundo judío se está desmoronando aún más: Yehuda amenaza con enviar a sus
hermanos a atacar violentamente si Yosef no detiene sus tácticas opresivas.
En
ese mismo momento, con los hermanos frente a frente, embarcados en una batalla
explosiva que parecía irreconciliable, Yosef se revela a sí mismo como el
hermano perdido. Todo se aclara con sólo tres palabras, "¡Yo soy
Yosef!" (Génesis 45
. Los 20 años de incertidumbre y de sufrimiento
valieron la pena, dice Yosef. "Todo es parte del plan maestro de
Dios". Los hermanos reunificados se abrazan y todo vuelve a la normalidad.
El
Rabino Zev Leff pregunta: ¿Por qué la parashá anterior tuvo que terminar de
manera tan triste? ¿Por qué no simplemente la Torá extendió la parashá Miketz unos
cuantos versos para incluir el final de la historia? ¿Por qué tenemos que
esperar toda una semana para averiguar lo que sucede?
Recordemos
cómo comenzó toda esta secuencia de acontecimientos: Yosef fue vendido como
esclavo, luego, fue confinado a un calabozo en Egipto. Más que cualquier otra
crónica bíblica, esta historia ilustra la lección de que "todo sale bien
al final". Con el fin de enfatizar esta lección, ¡la Torá nos hace esperar
una semana para saber el final!
Perspectiva Limitada
En
cierto sentido esta es también la historia de nuestras propias vidas.
Trabajamos, planeamos, luchamos, y a menudo las cosas terminan siendo un
desastre. Los justos sufren y los malvados prosperan. ¿Cómo encajan las piezas
de este puzzle?
La
premisa para esta pregunta proviene de una cierta falta de perspectiva. De
alguna manera nos imaginamos que el mundo comenzó cuando nacimos, y que termina
cuando nuestra vida llega a su fin. De esta manera todo lo que ocurrió antes de
nosotros es clasificado como "historia antigua". Si no podemos
entenderlo hoy en día, entonces no debe tener ningún sentido.
Pero
en realidad sólo estamos aquí en la tierra por un corto período de tiempo. No
vemos la "imagen global". No conocemos todos los detalles que
ocurrieron antes de que estuviéramos aquí, y sin lugar a duda no conocemos lo
que ocurrirá después de que hayamos desaparecido. Es injusto sacar un sólo caso
fuera de contexto. "¿Por qué ocurrió?" Es posible que no veamos la
respuesta inmediatamente; quizás ni siquiera la veremos durante nuestra vida.
Tal
vez por eso las personas mayores poseen una sabiduría especial, porque a través
de la perspectiva del tiempo, han visto cómo los acontecimientos aparentemente
no relacionados se conectan.
De la Oscuridad a la Luz
La
verdad es que, generalmente en el instante en que las cosas parecen más
sombrías, ahí es cuando se dan vuelta. La noche es absolutamente oscura justo
unos momentos antes de que los primeros rayos de sol matutino iluminen el
cielo.
En
el servicio de la mañana, nosotros decimos: "Bendito eres Tú, Dios, que
forma la luz y crea la oscuridad... "Es comprensible que demos gracias a
Dios por la luz. Pero,
¿por qué agradecemos por la oscuridad?
Agradecemos,
ya que el judaísmo dice que la oscuridad no es algo negativo. Sino que más bien
es un paso necesario en el proceso hacia la luz. Sólo debido a
nuestra percepción limitada percibimos la oscuridad como un fin en sí mismo.
Una
semilla en la tierra se encuentra en un lugar oscuro, frío y sucio. Luego, la
semilla comienza a podrirse. Para la persona que ve esto desde afuera, toda
esta secuencia se asemeja a la
muerte. Pero luego, justo en el momento en que la semilla se
ha destruido completamente, sucede algo milagroso. ¡Comienza a brotar!
Piensa
en tu vida, tu carrera, tus relaciones más valiosas. ¿Fue un proceso fácil? Es
muy improbable. ¿Acaso no has experimentado un crecimiento trascendental cuando
los tiempos han sido difíciles, mucho más que cuando los tiempos han sido
fáciles?
De
la oscuridad proviene la luz.
Redención y Cordura
Imagina
a alguien con una enfermedad grave. Tomar la medicina correcta desintoxicará el
cuerpo expulsando todas las impurezas hacia la superficie de la piel. En ese momento el
paciente se ve mortalmente enfermo, lleno de llagas. Pero en verdad, las llagas
son un signo positivo de una curación más profunda.
La
vida es como este medicamento. Según el Talmud, a medida que se acerca la era Mesiánica, el
mundo experimentará cada vez más y más agitación: grandes fluctuaciones
económicas, rebeliones sociales y la desesperación generalizada. La culminación
será una guerra mundial de inmensas proporciones encabezada por el Rey Gog de
la tierra de Magog.
Entonces
el Mesías llegará y anunciará la redención. Él inspirará a todos los pueblos a
seguir a Dios. Él reconstruirá el Templo, reunirá al resto de los judíos
exiliados en Israel, y reestablecerá el Sanedrín. (Véase el Talmud Sucá 52;
Sanedrín 97; Sotah 49; y Maimónides "Leyes de los Reyes"; capítulos
11-12).
Así
que cuando leas en el periódico acerca del odio y de las guerras, no te
desesperes. Así como las palabras "¡Yo soy Yosef!" pusieron en
perspectiva todas las dificultades para los hermanos, también en el final de
los tiempos todo se aclarará para nosotros.
Pero
hay un secreto: Si interiorizamos este entendimiento y vivimos con esta
realidad, entonces, la Torá promete que la resolución final llegará más
rápidamente y con menos dolor. Y por lo menos, vivir de esta manera nos ayudará
a preservar nuestra cordura en este mundo de confusión. Sólo aquellos que
mantienen sus creencias hasta el final se contarán entre los sobrevivientes.
Que llegue rápidamente en nuestros días.